Papi fútbol
A Pedro ¡A la gran pushica ! Vos, Ronald ¿Estás bien? –e xpresó Juanito, con su típica expresión de preocupado, pero más que preocupado, de ahuevado . La jugada había sido sustancialmente rápida. La sacó Pepe de la portería, a la derecha estaba Catracho, luego, Catracho la pasó al centro y la tomó Rotoplast. Rotoplast se la filtró a Ronald, pero en esa jugada Juanito estaba decidido a no permitir más goles; toda la vida le habían destacado su singular parentesco con la mierda, pero en los últimos días la clara analogía había sido aún más resaltada. Diez a dos el lunes, once a cuatro el martes, quince a uno el miércoles, nueve a cero el jueves y ese viernes, Juanito había decidido terminarlo, de una vez por todas. Pero se excedió, uno no se barre y con plancha en pleno concreto, y menos al viejo del grupo. Llegó Danny – D ejalo vos, Juan – y tras una pausa resaltó–. Cerote . Danny era el mejor cuate de Ronald. Se habían conocido en los primeros días de primero básico. ...